En esta ocasión el ensayo será acerca de un libro llamado “Historias de Cronopios y famas” de Julio Cortázar. Podrá sonar a publicidad pero vale la pena mencionar que es un libro que todos debemos leer porque seguramente al terminar de leerlo ya estarás identificado con alguno de los seres o personajes de las historias.
Los cronopios, famas y esperanzas son seres cómicos e imaginarios que esconden aspectos miserables en su interior.
En el libro es evidente la miseria de los cronopios aunque viven la vida con intensidad y están concientes de su suerte, por buena o mala que ésta sea. Los famas son meticulosos, perfeccionistas y muchas veces fríos en cuanto a sentimientos.
Las esperanzas son sedentarias, como estatuas, según el libro, que hay que ir a verlas porque ellas no se molestan en hacerlo.
Los famas mandan sus recuerdos a viajar mientras que los cronopios los dejan sueltos en sus casas para verlos pasar y saludarlos una y otra vez. Por eso es que los cronopios viven siempre llenos de ruido y bulla. Las casas de los famas, por el contrario, son silenciosas y sumamente ordenadas debido a la ausencia de sus recuerdos.
Después de esta pequeña remembranza es curioso mencionar cómo cada persona al igual que los cronopios y famas tenemos formas diferentes de guardar nuestros recuerdos, ¿no lo creen?
Julia definitivamente tendría que ser un cronopio. Y no es que sea malo ser perfeccionista y meticuloso, pero es mejor aprender a disfrutar de la vida y de las cosas que hacemos. Bien dicen que no hay que llegar primero, sino saber llegar.
Los famas buscan que todo les salga bien, sin errores y dejan a un lado los sentimientos y las cosas que realmente pueden hacerlos feliz. Las esperanzas son muestra de la indiferencia, son los seres que ni sufren ni se acongojan, son del tipo de personas que esperan sentados a que todo les llegue, los mediocres.
Y así es como termina todo este ensayo sobre cronopios, famas y esperanzas, pero antes, me gustaría que te preguntaras: ¿Qué es lo que tú eres: cronopio, fama o esperanza?